La Taberna del Grumete: Al Menú Taberna Grumete

Servidores proxy

Texto divulgado en Internet (*)
Adaptación web: Antonio Caravantes (ac@ctv.es), 06-97


Los servidores Proxy típicamente se instalan en servidores de Internet y realizan varias funciones. Son capaces de controlar el tipo de tráfico que fluye a través de la red (es decir, correo electrónico, paginas web, archivos de ftp, etc) y supervisan la seguridad en la red. Pero lo más importante, de cara al usuario del servicio Internet, es que actúan como una cache de paginas web. Son capaces de almacenar las páginas web visitadas por los usuarios y de esta manera si otro usuario quiere acceder a alguna pagina que el servidor Proxy tenga guardada, no tendrá que acceder a Internet sino que directamente se la enviará al usuario. Pongamos por ejemplo que un usuario accede a una página de un periódico importante para consultar las noticias. El servidor Proxy, al no disponer de esta página, tiene que acceder a esta página a través de Internet, enviársela al usuario y guardarla. Posteriormente otro usuario realiza la misma consulta al mismo periódico (es un periódico muy popular). 

El servidor Proxy verifica que esa página la tiene guardada porque el usuario anterior la estuvo consultando y en esta ocasión no tiene que acceder a Internet a buscar la página, sino que directamente se la envía al usuario. La ventaja que esto supone es una mayor velocidad de transmisión, al no tener que buscar la página. El uso de un servidor Proxy puede aumentar considerablemente la velocidad con la que navegamos. Para utilizar un servidor Proxy, debemos ponernos en contacto con la empresa u organización que nos suministra el acceso a Internet y preguntarles si disponen de un servidor Proxy. En caso afirmativo, le deberán indicar la dirección que utiliza el servidor Proxy y el puerto. Es decir, www- proxy.dominio.es y puerto 8080 (por poner un ejemplo). Con estos datos, podemos configurar nuestro navegador para que utilice el servidor Proxy. Tanto Netscape como Explorer tienen opciones para ello.


(*) El texto reproducido fué enviado a la lista por gentileza del grumete Joaquín Medina Serrano (jmedina@redestb.es), 03-97, habiéndose publicado anteriormente en las páginas de su proveedor (Redestb) y en el número 17 (02-03-97) de la revista ubicada en http://www.infolanz.es/actualidad/.